El documento analiza cómo la innovación técnica puede usarse como herramienta para un desarrollo sustentable o ampliar la brecha entre países. Si bien el progreso científico ha beneficiado a la humanidad, sus beneficios no se distribuyen equitativamente y han causado deterioro ambiental. Un uso responsable de la ciencia y tecnología podría revertir estas tendencias mediante un menor consumo de recursos.