El documento de Gerardo Esquivel analiza la extrema desigualdad económica y política en México, señalando que el 1% más rico recibe el 21% de los ingresos totales, mientras que la pobreza afecta a más de 53 millones de personas. La concentración de riqueza y poder limita el crecimiento económico, perpetuando un círculo vicioso de desigualdad y marginación, especialmente en sectores vulnerables como la población indígena. Para abordar este problema, se propone un cambio en la política fiscal, crear un estado social auténtico y mejorar el acceso a servicios básicos, enfatizando la necesidad de colaboración entre diversos actores para reducir la desigualdad.