La Diablada Pillareña de Ecuador se está convirtiendo en una atracción turística y se valora como una de las demostraciones más auténticas del folclore de la región de Tungurahua. Originalmente, la Diablada no tenía la intención de ser un espectáculo, y se centra en la elaboración de máscaras únicas. Participan varios grupos de la zona, cada uno con más de 100 diablos bailando al ritmo de la banda.