El documento aborda el desafío de educar para el presente y el futuro, destacando la coexistencia de 'nativos e inmigrantes digitales' en el ámbito educativo. Se subraya la importancia del cambio cultural y el papel del educador como un dinamizador que comprende tecnología y necesita de pedagogía, así como el uso del lenguaje para construir identidad. Asimismo, se menciona que la enseñanza debe adaptarse rápidamente a un mundo en constante cambio, fomentando el aprendizaje continuo.