Dios es el creador de todo lo existente. Según la Biblia, creó el mundo y a los seres humanos por su sabiduría y amor. Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, dotándolo de cuerpo y alma para establecer una relación personal con él. Dios creó al ser humano para que creciera, se multiplicara y cuidara de la creación, reconociendo la dignidad innata de cada persona.