El documento discute la espiritualidad en tiempos de violencia y miedo. Argumenta que la dependencia en amuletos religiosos no es suficiente para el cambio interior, y que Dios actúa a través de nosotros para construir un mundo más justo y feliz cuando nos comprometemos a aliviar el sufrimiento de los demás. También explora cómo entender la presencia de un Dios bueno que respeta la libertad humana a pesar del mal en el mundo.