El documento describe al fotógrafo francés Pierre Gonnord, quien realiza retratos en blanco y negro de personas marginadas en varios países, buscando capturar su "carisma" y "fuerza moral" con una estética similar a la de pintores del siglo XVII como Velázquez. Gonnord viaja a lugares como España, Italia, Portugal, Japón y Estados Unidos en busca de sujetos, prefiriendo retratar a gente de entornos rurales, mineros, gitanos e inmigrantes para reflexionar sobre la sociedad