El documento discute la naturaleza de Dios como se describe en el Antiguo y Nuevo Testamento. Afirma que a pesar de que a veces se describe a Dios como vengativo en el Antiguo Testamento, su verdadero carácter es misericordioso y bondadoso. Argumenta que Dios siempre ha cuidado de la humanidad y que Jesús revela el gran amor de Dios por los seres humanos a través de sus enseñanzas y milagros.