El Papa Francisco visitó a la población del Bañado Norte en Paraguay. En su discurso, comparó la situación de las familias allí con la Sagrada Familia en Belén, que tuvo que dejar su hogar y vivió en la pobreza. El Papa instó a los presentes a mantener la fe y la solidaridad entre ellos, ya que una fe sin solidaridad está muerta. Les pidió que continúen siendo misioneros de esta fe solidaria y que apoyen especialmente a los jóvenes y ancianos.