El documento analiza la "Doctrina del Shock", un instrumento del neoliberalismo para imponer medidas extremas sobre las clases vulnerables a través del miedo y la manipulación. Estas políticas se han aplicado en España mediante mensajes sobre la mala situación económica para justificar reformas que privatizan lo público y solo benefician a una minoría. El documento concluye que la historia está manejada por un pequeño grupo que usa a la población como peones en un juego donde siempre ganan los mismos.