El sacapuntas ha evolucionado desde instrumentos peligrosos como cuchillos hasta versiones modernas eléctricas. Originalmente se usaban cuchillos y hojas de afeitar para afilar lápices de manera arriesgada, pero luego aparecieron diseños más seguros como herraduras metálicas. Más tarde, en 1945 se inventó el primer sacapuntas de manivela duradero. Ahora existen versiones portátiles manuales, fijas de manivela y eléctricas.