LOS DUENDES
En mi casa habitan unos cuantos.
    Eso sí, creo que no les gusta que los vea
mucha gente a la vez.
   De hecho yo siempre me los encuentro si
nadie me mira, aunque mami, cuando me
escucha cantar, hablar mucho - como para mí
mismo-, o cuando localiza desorden me dice:
   -¿Ya andan los duendes?
Están Robin, Pinina, Solei, Mata, Musi.
“Me han traído una caracola.
 Dentro le canta
 un mar de mapa.
 Mi corazón
 se llena de agua
 con pececillos
 de sombra y plata.
 Me han traído una caracola.”
(Federico García Lorca)
-¡Qué lindo! Me puse a juntar
perejil porque estaba aburrido…
“No se cuenta, no se cuenta,
 te vas a enterar
 Pero una caracola
 debes hallar”
La música interior se transformó en un
mar azul profundo, y partimos en una
barca con una vela soplada por el viento.
Nadie hablaba, todos seguíamos un sonido
interior lleno de la magia de los cuentos…
-¿Adónde estamos?
   -En Mayab- contestó Robin.




   . Vinimos aquí para que conozcás a un
duendecillo, un aluxe que habita estos parajes
hace miles de años.
Mis amigos duendes encendieron
un pequeño fueguito para
llamarlo, en tanto me explicaron
que él sale a la luz de la luna.
Es rápido, delgado y travieso, aunque parezca
muy viejito- describieron- Le gusta estar en el agua,
    intranquilizar a la gente haciendo travesuras, se
ríe mucho y arma fiestas cuando nadie las espera.
    …
       -Se llama Ninancil- dijo Mata.
-Estamos- continuó mi duendecito -en un
lugar llamado península de Yucatán, en
   México. Y me mostró el lugar en un mapa
que encontró en la caracola. Éste es el mar
Caribe- agregó.
Cuando ya me estaba poniendo
nervioso, por no tener tal ofrenda, una abejita
mágica depositó en mi bolsillo un dulce panal
del que manaba el precioso alimento. Y se lo
ofrecí.
Todos nos sentimos felices y enseguida
armamos una celebración de amistad.
   Bailamos, cantamos, comimos riquísimos
alimentos que surgían de la nada, todos muy
dulces o salados como el mar, con costritas
con que las brasas los adornaron al cocinarlos.
   Bebimos aguamiel y no nos cansamos para
nada.
Cuando la luz del amanecer amagó asomar en
el horizonte, Ninancil tuvo que partir.
   Nos abrazamos con amor y nos prometimos
encuentros.
Yo sabía que
habíamos quedado
amigos para siempre.
Por eso…¿Quién dice
que no cree en los
duendes?

Duendes

  • 1.
  • 2.
    En mi casahabitan unos cuantos. Eso sí, creo que no les gusta que los vea mucha gente a la vez. De hecho yo siempre me los encuentro si nadie me mira, aunque mami, cuando me escucha cantar, hablar mucho - como para mí mismo-, o cuando localiza desorden me dice: -¿Ya andan los duendes?
  • 3.
    Están Robin, Pinina,Solei, Mata, Musi.
  • 4.
    “Me han traídouna caracola. Dentro le canta un mar de mapa. Mi corazón se llena de agua con pececillos de sombra y plata. Me han traído una caracola.” (Federico García Lorca)
  • 5.
    -¡Qué lindo! Mepuse a juntar perejil porque estaba aburrido…
  • 6.
    “No se cuenta,no se cuenta, te vas a enterar Pero una caracola debes hallar”
  • 7.
    La música interiorse transformó en un mar azul profundo, y partimos en una barca con una vela soplada por el viento.
  • 8.
    Nadie hablaba, todosseguíamos un sonido interior lleno de la magia de los cuentos…
  • 10.
    -¿Adónde estamos? -En Mayab- contestó Robin. . Vinimos aquí para que conozcás a un duendecillo, un aluxe que habita estos parajes hace miles de años.
  • 11.
    Mis amigos duendesencendieron un pequeño fueguito para llamarlo, en tanto me explicaron que él sale a la luz de la luna.
  • 12.
    Es rápido, delgadoy travieso, aunque parezca muy viejito- describieron- Le gusta estar en el agua, intranquilizar a la gente haciendo travesuras, se ríe mucho y arma fiestas cuando nadie las espera. … -Se llama Ninancil- dijo Mata.
  • 13.
    -Estamos- continuó miduendecito -en un lugar llamado península de Yucatán, en México. Y me mostró el lugar en un mapa que encontró en la caracola. Éste es el mar Caribe- agregó.
  • 14.
    Cuando ya meestaba poniendo nervioso, por no tener tal ofrenda, una abejita mágica depositó en mi bolsillo un dulce panal del que manaba el precioso alimento. Y se lo ofrecí.
  • 15.
    Todos nos sentimosfelices y enseguida armamos una celebración de amistad. Bailamos, cantamos, comimos riquísimos alimentos que surgían de la nada, todos muy dulces o salados como el mar, con costritas con que las brasas los adornaron al cocinarlos. Bebimos aguamiel y no nos cansamos para nada.
  • 16.
    Cuando la luzdel amanecer amagó asomar en el horizonte, Ninancil tuvo que partir. Nos abrazamos con amor y nos prometimos encuentros.
  • 17.
    Yo sabía que habíamosquedado amigos para siempre.
  • 18.
    Por eso…¿Quién dice queno cree en los duendes?