Este documento describe cuatro tipos principales de ecosistemas: la tundra, el bosque, la selva y el desierto. La tundra se caracteriza por tener suelo permanentemente congelado y pocos o ningún árbol. Los bosques son hábitats importantes que regulan el agua, conservan el suelo y la atmósfera. La selva tropical es cálida, húmeda y llena de vida. Aunque los desiertos reciben poca precipitación, albergan una abundante vida vegetal y animal adaptada a la escasez de agua.