El documento advierte sobre los peligros del ecumenismo y describe algunas de sus características problemáticas, como poner más énfasis en las emociones que en la sana doctrina, dudar de la autoridad de la Biblia, y tratar de combinar enseñanzas cristianas con ideas no bíblicas. Recomienda que los cristianos se mantengan firmes en la doctrina y no se dejen engañar por quienes tergiversan las Escrituras.