La medicina ha evolucionado significativamente desde sus inicios primitivos hasta la actualidad. Algunos hitos importantes incluyen el descubrimiento de los rayos X en 1895, el primer uso de un microscopio en una cirugía en 1821 y el desarrollo de la resonancia magnética abierta para neurocirugía en la actualidad. La medicina moderna se ha beneficiado enormemente de avances tecnológicos que permiten un diagnóstico y tratamiento más precisos.