Este documento describe la ciudad de Jerusalén y su importancia religiosa para el pueblo judío y los cristianos. Se detalla la llegada de Jesús a Jerusalén para celebrar la Pascua y la Última Cena en el Cenáculo, donde instituyó la Eucaristía y lavó los pies de sus discípulos. También se menciona que Jesús resucitado y el Espíritu Santo se aparecieron a los discípulos en el Cenáculo.