El documento resume el debate sobre si es permitido comer sangre según las Escrituras. Examina el contexto de Hechos 15, donde se prohíbe a los gentiles comer sangre, y analiza otros pasajes bíblicos relacionados. Concluye que la Biblia prohíbe el comer sangre desde la era patriarcal, y que no hay mandamiento ni ejemplo que lo permita.