La ley Wert tenía como objetivo introducir ideas conservadoras y neoliberales en el sistema educativo español a través de la mercantilización de la educación y la reducción de la escuela pública. A pesar de la oposición de la comunidad educativa, Wert elaboró la ley en secreto con grupos de interés. Más tarde, debido a las protestas populares, Wert y el gobierno tuvieron que dimitir y la ley fue derogada.