Este documento habla sobre la misión del diácono en la iglesia local. Explica que un diácono no es un policía, verdugo o mandamás del pastor, sino que existe para servir a la familia, iglesia y pastor. También destaca la importancia de que un diácono viva con integridad en su relación con Dios, familia e iglesia a través del control y guía del Espíritu Santo.