El documento describe el concepto de fetiche y su relación con la castración. Específicamente, un fetiche sirve como sustituto del pene de la madre y permite al varón negar su propia castración. En la neurosis, la ley de la castración se instaura pero deja un deseo insatisfecho. En la psicosis, la ley no se registra y el deseo se vuelve infinito. En la perversión, el sujeto sabe de la castración y el fetiche sustituye al falo materno para reemplazar el deseo por