El funcionalismo se desarrolla como una alternativa al estructuralismo y se enfoca en el estudio de cómo las capacidades mentales ayudan en la adaptación y supervivencia de los organismos. Sus fundamentos teóricos se basan en el utilitarismo y en la flexibilidad metodológica, destacando la obra de autores como Angell, Dewey y James. Además, está vinculado a la plasticidad cerebral, permitiendo la implementación de estados mentales en diferentes estados cerebrales.