El documento describe los principios fundamentales de la organización PRO Gente. Sus principios incluyen que cada persona es el principio y fin de la política, que la libertad es el único camino para la realización de cada persona, y que la gente debe ser la protagonista de la política y no las víctimas. El documento argumenta que la gente debe tener más poder para decidir sobre asuntos como la educación, la salud y el trabajo en lugar de depender de las decisiones de los políticos.