El Greco nació en 1541 en Creta pero desarrolló su estilo pictórico peculiar en España, donde se trasladó en 1570. Algunas de sus obras más importantes incluyen La Anunciación, La Trinidad, El Expolio y El entierro del conde Orgaz. El Greco se convirtió en un pintor muy solicitado en Toledo pero decepcionó a Felipe II con su obra El martirio de san Mauricio. Murió en 1614 en Toledo después de una prolífica carrera como pintor.