El documento describe la evolución de los libros electrónicos y lectores digitales desde su inicio en 1977 hasta la actualidad. Explica que los primeros libros electrónicos se leían en computadoras pero que a partir de 2000 comenzaron a desarrollarse lectores más livianos y portátiles. También destaca que pese al crecimiento de los libros digitales, todavía hay quienes prefieren el formato impreso y que la adopción ha sido más lenta en España que en otros países.