El documento presenta una serie de enseñanzas sobre el liderazgo cristiano, destacando la importancia de ser un modelo a seguir y la influencia que un líder puede tener sobre sus seguidores. Se aborda la responsabilidad de los líderes de guiar a otros hacia un mayor conocimiento de Dios, enseñar la palabra y cuidar su crecimiento espiritual. También se enfatiza en el carácter de Cristo como un ejemplo a emular y en la necesidad de comprometerse con los propósitos divinos en la vida.