Este documento discute el llamado bíblico al liderazgo. Argumenta que desde el principio, cuando Dios creó al hombre a su imagen y le dio dominio sobre la tierra, el liderazgo ha sido parte del diseño divino. Examina los ejemplos de liderazgo de Moisés y los jueces de Israel, señalando que un verdadero líder responde a una necesidad, posee un don especial, y es impulsado por una pasión para cumplir un propósito claro y significativo. Concluye que el liderazgo puro