Este documento narra la historia de un niño que disfrutaba dibujando una serpiente devorando a su presa, pero los adultos le recomendaron no involucrarse en ese tipo de dibujos y dedicarse a otras materias como geografía e historia. Años más tarde, cuando tuvo problemas mecánicos durante un viaje, un niño le pidió que dibujara un cordero, lo que le permitió al protagonista darse cuenta de que los adultos lo habían desanimado de seguir su pasión por el dibujo cuando era pequeño.