El Renacimiento marcó el paso de una visión teocéntrica medieval a una visión más humanista. Los ideales de la antigua Grecia y Roma influyeron en las artes y el pensamiento. Artistas como Leonardo da Vinci exploraron nuevas técnicas basadas en el estudio de la perspectiva y la anatomía humana. La imprenta y los viajes también contribuyeron a la difusión de las ideas renacentistas por Europa.