El romanticismo surge en un contexto de revoluciones que promueven ideales liberales y derechos individuales, mientras cuestiona la eficacia de la razón iluminista. Se caracteriza por el nacionalismo y la primacía de los sentimientos sobre la razón, abarcando géneros como la novela histórica y relatos fantásticos. Autores y obras relevantes contribuyen a esta corriente literaria, reflejando su diversidad y su impacto en la cultura.