El documento describe la historia y función del santuario celestial y terrenal. Explica que Cristo es nuestro Sumo Sacerdote que intercede por nosotros en el santuario celestial. También analiza el significado profético de Daniel 8 sobre el santuario siendo "pisoteado" y luego purificado, refiriéndose al dominio de la iglesia católica que desvió la atención del santuario celestial. La conclusión es que debemos ir directamente a Dios por la fe, confiando en la intercesión de Cristo.