El teatro se originó a partir de antiguos ritos religiosos prehistóricos que involucraban escenificación y representación. Culturas como la maya, inca, azteca y africanas desarrollaron formas teatrales ligadas a ceremonias religiosas y rituales que reforzaban la identidad cultural y cohesión social. El teatro ha evolucionado a través de la historia incorporando elementos literarios, interpretación de actores, escenografía y la presencia de una audiencia para comunicar e historias y cumplir funciones sociales y políticas.