El documento discute los orígenes del teatro, desde las danzas y rituales de las sociedades primitivas hasta el desarrollo del teatro griego y romano. Explica que la Iglesia medieval mantuvo vivas algunas formas teatrales y que en la época isabelina en Inglaterra y el Siglo de Oro en España surgió un gran teatro nacional. Finalmente, describe el surgimiento de las primeras compañías de comediantes profesionales que representaban obras para entretener al público.