El temor de Dios se refiere a reconocer a Dios como el supremo Creador y justo Juez, y reverenciarlo como tal. Significa aborrecer el mal y respetar la autoridad de Dios sobre nuestras vidas. Los beneficios de tener el temor de Dios incluyen evitar el pecado, vivir en sabiduría y apartados del mal, y tener paz y felicidad a través de una relación con Dios.