Ángel era un joven alemán talentoso en fútbol que quería ser uno de los mejores jugadores del mundo. A pesar de años de práctica intensiva, solo pudo conseguir un puesto como suplente debido a que los otros jugadores tenían estilos de juego superiores. El entrenador convenció a Ángel de que debía seguir mejorando su propio estilo en lugar de rendirse, ya que aunque otros fueran mejores que él, todavía podía desarrollar plenamente su talento a través del continuo entrenamiento.