El VIH se transmite a través de fluidos corporales como la sangre, el semen y las secreciones vaginales. Infecta las células CD4 del sistema inmunológico y puede provocar el SIDA si no se trata, lo que deja al cuerpo vulnerable a infecciones. Los métodos para prevenir la transmisión incluyen el uso de condones, tener una sola pareja sexual no infectada y evitar el intercambio de fluidos. No hay una cura, pero los tratamientos antirretrovirales pueden controlar el virus y prolongar la vida de