El embarazo ectópico ocurre cuando un blastocisto se implanta fuera de la cavidad uterina, afectando principalmente las trompas de Falopio. Su incidencia es del 1-2% de los embarazos, con un aumento en la detección y una disminución en la mortalidad gracias a diagnósticos tempranos. Los factores de riesgo incluyen cirugía tubárica previa, infecciones y ciertos métodos anticonceptivos, y su diagnóstico se realiza mediante síntomas clínicos, análisis de sangre y ecografías.