La composición química de la cerámica incluye materiales inorgánicos como arcilla, sílice y feldespato. Está constituida por materias primas plásticas como arcilla y caolín, elementos formadores de red como derivados de sílice, y materiales fundentes como feldespatos. Las propiedades generales de la cerámica incluyen ser químicamente inerte, plástica cuando está mojada, dura y frágil cuando está seca, y resistente a altas temperaturas.