El emprendedorismo se define como la iniciativa personal de crear un negocio, impulsada por deseos de transformación y la capacidad de asumir riesgos. Aunque ofrece ventajas como independencia y posibilidades de crecimiento, también conlleva riesgos financieros y la posibilidad de fracaso. Es crucial tener objetivos claros, adaptabilidad y persistencia, así como conocer los errores comunes y las áreas donde emprender, como servicios y tecnología.