Unión Puertorriqueña
   Departamento de Ministerios Personales
    Pastor Efrén Pagán Irizarry, D. Min., Director
Apdo. 3269, Mayagüez, PR 00681-3269
      Teléfono: (787) 501-0655
Correo electrónico: epagan@upasd.org
Serie:    “Él dio Su vida por mí”
Tema:     La pasión del Señor
Título:   “¿Por qué sufría?”
Texto:    Salmo 22:1-11
Himno:    HA, 90 (““Hubo uno que quiso”)
Autor:    Pastor Efrén Pagán Irizarry, D. Min.
Tema
“La pasión de Cristo”
Lectura antifonal:
  Salmo 22:1-11
D   1 Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has
    desamparado? ¿Por qué estás lejos de mi
    salvación y de mi clamor?
C   2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;
    de noche, y no hay para mí descanso.
D   3 Pero tú eres santo, tú que habitas entre
    las alabanzas de Israel.
C   4 En ti esperaron nuestros padres;
    esperaron, y tú los libraste.
D   5 Clamaron a ti, y fueron librados.
    Confiaron en ti, y no quedaron
    confundidos.
C   6 Pero yo soy gusano y no hombre,
    oprobio de los hombres, despreciado por
    el pueblo.
D   7 Los que me ven, se burlan de mí, estiran
    los labios, menean la cabeza, y dicen:
C   8 "Se encomendó al Eterno; líbrelo él;
    sálvelo, ya que en él se complacía".
D   9 Pero tú eres el que me sacaste del
    vientre, el que me haces confiar en ti
    desde los pechos de mi madre.
C   10 A ti fui entregado desde mi
    nacimiento; desde que nací, tú eres mi
    Dios.
T   11 No te alejes de mí, porque la angustia
    está cerca, porque no hay quien ayude.
Tema
“La pasión de Cristo”
I. Introducción
La condición para que un pecador
contrito pueda ser perdonado: la fe.
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
El perdón ha sido provisto a un muy alto precio.
                Filipenses 2:6-8
  “6 Quien, aunque era de condición divina,
  no quiso aferrarse a su igualdad con Dios,
  7 sino que se despojó de sí mismo, tomó
  la condición de siervo y se hizo semejante
  a los hombres. 8 Y al tomar la condición
  de hombre, se humilló a sí mismo y se
  hizo obediente hasta la muerte y muerte
  de cruz.”
Hoy veremos algunos detalles del precio que pagó
        N. S. Jesús por nuestra salvación.
II. Las cuatro causas de la pasión de Cristo
 A. Experimentó la soledad que resulta
        de la separación de Dios
Desde la eternidad, Cristo había sido uno
              con el Padre.
Durante Su ministerio terrenal disfrutó de la
    compañía y comunión con el Padre.
                Juan 8:29
“Porque el que me envió está conmigo. El
Padre no me ha dejado solo, porque yo
hago siempre lo que a Él agrada.”
Durante Su ministerio terrenal disfrutó de la
    compañía y comunión con el Padre.
                Juan 8:29
“Porque el que me envió está conmigo. El
Padre no me ha dejado solo, porque yo
hago siempre lo que a Él agrada.”
Durante Su ministerio terrenal disfrutó de la
    compañía y comunión con el Padre.
                Juan 8:29
“Porque el que me envió está conmigo. El
Padre no me ha dejado solo, porque yo
hago siempre lo que a Él agrada.”
Todo cambió radicalmente, a medida que se
  acercaba la hora de Su entrega, arresto,
              juicio y martirio.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Por primera vez en Su vida terrenal, el Señor
  comenzó a entristecerse y a angustiarse.
              Mateo 26:36-38
 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar
 que se llama Getsemaní y les dijo:
 “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”.
 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de
 Zebedeo y empezó a entristecerse y
 angustiarse en gran manera. 38 Entonces
 Jesús les dijo: “Estoy abrumado de
 tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos
 aquí y velad conmigo”.
Esto ocurrió cuando llegó al huerto del
Getsemaní (vs. 36).
Se debió a la sensación de soledad que
comenzaba a sentir (vss. 37, 38).
El pecado separa de Dios al transgresor.
              Isaías 59:1, 2
“1 La mano del Eterno no se acortó para
salvar, ni se agravó su oído para oír, 2 sino
que vuestras iniquidades os han separado
de vuestro Dios y vuestros pecados han
ocultado su rostro de vosotros para no
escuchar.”
El pecado separa de Dios al transgresor.
              Isaías 59:1, 2
“1 La mano del Eterno no se acortó para
salvar, ni se agravó su oído para oír, 2 sino
que vuestras iniquidades os han separado
de vuestro Dios y vuestros pecados han
ocultado su rostro de vosotros para no
escuchar.”
El pecado separa de Dios al transgresor.
              Isaías 59:1, 2
“1 La mano del Eterno no se acortó para
salvar, ni se agravó su oído para oír, 2 sino
que vuestras iniquidades os han separado
de vuestro Dios y vuestros pecados han
ocultado su rostro de vosotros para no
escuchar.”
Ahora estaba comenzando a experimentar
            esa separación.
Para un ser que amaba entrañablemente al
Padre, era indescriptiblemente horroroso:
 La sensación de sentirse o aún
 Quedar para siempre separado del Padre.
Ahora estaba comenzando a experimentar
            esa separación.


Esta fue sólo la primera causa de Su pasión.
B. Temía que Su naturaleza humana no
      resistiera el conflicto con la
       potestad de las tinieblas.
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Satanás sabía muy bien que esta era Su última
     oportunidad para derrotar a Jesús.
          El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

“El tentador había acudido a la última y terrible
lucha, para la cual se había estado preparando
durante los tres años del ministerio de Cristo.
Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí,
perdía su esperanza de dominio; los reinos del
mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él
mismo seria derribado y desechado. Pero si
podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el
reino de Satanás y la familia humana estaría
para siempre en su poder.”
Jesús también sabía que:
Era la última oportunidad de Satanás y
que este recurriría a todo lo que tuviese a
su alcance.
Tenía que vencer como hombre; que no
podía usar Su Divinidad en este conflicto.
Por lo tanto, temió que Su naturaleza humana no
        pudiera soportar el conflicto final.
         El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

   “Sintiendo quebrantada su unidad con el
   Padre, temía que su naturaleza humana
   no pudiese soportar el venidero conflicto
   con las potestades de las tinieblas...
   Frente a las consecuencias posibles del
   conflicto, embargaba el alma de Cristo el
   temor de quedar separada de Dios.”
Por lo tanto, temió que Su naturaleza humana no
        pudiera soportar el conflicto final.
         El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

   “Sintiendo quebrantada su unidad con el
   Padre, temía que su naturaleza humana
   no pudiese soportar el venidero conflicto
   con las potestades de las tinieblas...
   Frente a las consecuencias posibles del
   conflicto, embargaba el alma de Cristo el
   temor de quedar separada de Dios.”
Por lo tanto, temió que Su naturaleza humana no
        pudiera soportar el conflicto final.
         El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

   “Sintiendo quebrantada su unidad con el
   Padre, temía que su naturaleza humana
   no pudiese soportar el venidero conflicto
   con las potestades de las tinieblas...
   Frente a las consecuencias posibles del
   conflicto, embargaba el alma de Cristo el
   temor de quedar separada de Dios.”
Por lo tanto, temió que Su naturaleza humana no
        pudiera soportar el conflicto final.
         El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0

   “Sintiendo quebrantada su unidad con el
   Padre, temía que su naturaleza humana
   no pudiese soportar el venidero conflicto
   con las potestades de las tinieblas...
   Frente a las consecuencias posibles del
   conflicto, embargaba el alma de Cristo el
   temor de quedar separada de Dios.”
C. Sintió la pesada carga del pecado sobre Sí
La muerte del Señor, que se aproximaba,
no era por enfermedad, ni por edad.
Por cuanto el Señor Jesús nunca había
pecado, no estaba sujeto a la muerte.
Su exposición a la muerte fue un acto
voluntario.
Su muerte sería vicaria:
     Sustituta.
     En lugar de.
Corría el riesgo de muerte y se exponía al
  martirio en lugar de la raza humana,
          engañada por Satanás.
Como sustituto de la raza humana:
  Llevaba nuestras aflicciones y dolores.
              Isaías 53:4 p.p.
“Él llevó nuestras enfermedades y sufrió
nuestros dolores.”
Como sustituto de la raza humana:
Recibió el castigo por el pecado, en
sustitución de los seres humanos. vs. 6
“Todos nos descarriamos como ovejas,
cada cual se desvió por su camino. Pero el
Eterno cargó sobre él el pecado de todos
nosotros.”
Como sustituto de la raza humana:
Recibió el castigo por el pecado, en
sustitución de los seres humanos. vs. 6
“Todos nos descarriamos como ovejas,
cada cual se desvió por su camino. Pero el
Eterno cargó sobre él el pecado de todos
nosotros.”
La carga mental fue tal que quedó exhausto.
              Lucas 22:43, 44
“43 Entonces apareció un ángel del cielo
que lo confortó. 44 En su agonía, oraba más
intensamente. Y su sudor fue como
grandes gotas de sangre que caían a tierra.”
La carga mental fue tal que quedó exhausto.
              Lucas 22:43, 44
“43 Entonces apareció un ángel del cielo
que lo confortó. 44 En su agonía, oraba más
intensamente. Y su sudor fue como
grandes gotas de sangre que caían a tierra.”
La carga mental fue tal que quedó exhausto.
              Lucas 22:43, 44
“43 Entonces apareció un ángel del cielo
que lo confortó. 44 En su agonía, oraba más
intensamente. Y su sudor fue como
grandes gotas de sangre que caían a tierra.”
D. Le afectó la ingratitud de los seres
               humanos
El Señor sabía que aún los mismos
discípulos oportunamente le iban a
abandonar (Juan 16:32 p.p.).
Judas le iba a entregar a cambio de unas
pocas (30) monedas de plata (Mateo
26:21-25).
Pedro le iba a negar, recurriendo a malas
palabras y maldiciones (Mateo 26:31-35).
Y mientras Jesús oraba intensamente en
el huerto, los discípulos indiferentes
dormían.
Todo esto abrumaba de tristeza Su
corazón.
III. Conclusión
La posibilidad de salvación para los humanos
        se logró a un precio muy alto.
  Jesús lo arriesgó todo.
  Se dejó martirizar por amor a nosotros.
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
Con Su muerte, y postrer resurrección, aseguró el
     perdón y la salvación eterna para todo
             aquel que en Él cree.
                  Juan 3:16, 17
   “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que
   dio a su Hijo único, para que todo el que
   crea en él, no perezca, sino tenga vida
   eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo
   al mundo para condenar al mundo, sino
   para que el mundo sea salvo por él.”
¡Creamos y pidamos que la promesa se
      cumpla en nuestro favor!
Tema #4: Por qué sufría

Tema #4: Por qué sufría

  • 1.
    Unión Puertorriqueña Departamento de Ministerios Personales Pastor Efrén Pagán Irizarry, D. Min., Director Apdo. 3269, Mayagüez, PR 00681-3269 Teléfono: (787) 501-0655 Correo electrónico: epagan@upasd.org
  • 2.
    Serie: “Él dio Su vida por mí” Tema: La pasión del Señor Título: “¿Por qué sufría?” Texto: Salmo 22:1-11 Himno: HA, 90 (““Hubo uno que quiso”) Autor: Pastor Efrén Pagán Irizarry, D. Min.
  • 3.
  • 4.
    Lectura antifonal: Salmo 22:1-11
  • 5.
    D 1 Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado? ¿Por qué estás lejos de mi salvación y de mi clamor? C 2 Dios mío, clamo de día, y no respondes; de noche, y no hay para mí descanso. D 3 Pero tú eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel. C 4 En ti esperaron nuestros padres; esperaron, y tú los libraste.
  • 6.
    D 5 Clamaron a ti, y fueron librados. Confiaron en ti, y no quedaron confundidos. C 6 Pero yo soy gusano y no hombre, oprobio de los hombres, despreciado por el pueblo. D 7 Los que me ven, se burlan de mí, estiran los labios, menean la cabeza, y dicen: C 8 "Se encomendó al Eterno; líbrelo él; sálvelo, ya que en él se complacía".
  • 7.
    D 9 Pero tú eres el que me sacaste del vientre, el que me haces confiar en ti desde los pechos de mi madre. C 10 A ti fui entregado desde mi nacimiento; desde que nací, tú eres mi Dios. T 11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca, porque no hay quien ayude.
  • 8.
  • 9.
    I. Introducción La condiciónpara que un pecador contrito pueda ser perdonado: la fe.
  • 10.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 11.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 12.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 13.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 14.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 15.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 16.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 17.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 18.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 19.
    El perdón hasido provisto a un muy alto precio. Filipenses 2:6-8 “6 Quien, aunque era de condición divina, no quiso aferrarse a su igualdad con Dios, 7 sino que se despojó de sí mismo, tomó la condición de siervo y se hizo semejante a los hombres. 8 Y al tomar la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.”
  • 20.
    Hoy veremos algunosdetalles del precio que pagó N. S. Jesús por nuestra salvación.
  • 21.
    II. Las cuatrocausas de la pasión de Cristo A. Experimentó la soledad que resulta de la separación de Dios
  • 22.
    Desde la eternidad,Cristo había sido uno con el Padre.
  • 23.
    Durante Su ministerioterrenal disfrutó de la compañía y comunión con el Padre. Juan 8:29 “Porque el que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a Él agrada.”
  • 24.
    Durante Su ministerioterrenal disfrutó de la compañía y comunión con el Padre. Juan 8:29 “Porque el que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a Él agrada.”
  • 25.
    Durante Su ministerioterrenal disfrutó de la compañía y comunión con el Padre. Juan 8:29 “Porque el que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a Él agrada.”
  • 26.
    Todo cambió radicalmente,a medida que se acercaba la hora de Su entrega, arresto, juicio y martirio.
  • 27.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 28.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 29.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 30.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 31.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 32.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 33.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 34.
    Por primera vezen Su vida terrenal, el Señor comenzó a entristecerse y a angustiarse. Mateo 26:36-38 36 Entonces Jesús llegó con ellos al lugar que se llama Getsemaní y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allí a orar”. 37 Llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y empezó a entristecerse y angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: “Estoy abrumado de tristeza, hasta el punto de morir. Quedaos aquí y velad conmigo”.
  • 35.
    Esto ocurrió cuandollegó al huerto del Getsemaní (vs. 36). Se debió a la sensación de soledad que comenzaba a sentir (vss. 37, 38).
  • 36.
    El pecado separade Dios al transgresor. Isaías 59:1, 2 “1 La mano del Eterno no se acortó para salvar, ni se agravó su oído para oír, 2 sino que vuestras iniquidades os han separado de vuestro Dios y vuestros pecados han ocultado su rostro de vosotros para no escuchar.”
  • 37.
    El pecado separade Dios al transgresor. Isaías 59:1, 2 “1 La mano del Eterno no se acortó para salvar, ni se agravó su oído para oír, 2 sino que vuestras iniquidades os han separado de vuestro Dios y vuestros pecados han ocultado su rostro de vosotros para no escuchar.”
  • 38.
    El pecado separade Dios al transgresor. Isaías 59:1, 2 “1 La mano del Eterno no se acortó para salvar, ni se agravó su oído para oír, 2 sino que vuestras iniquidades os han separado de vuestro Dios y vuestros pecados han ocultado su rostro de vosotros para no escuchar.”
  • 39.
    Ahora estaba comenzandoa experimentar esa separación. Para un ser que amaba entrañablemente al Padre, era indescriptiblemente horroroso:  La sensación de sentirse o aún  Quedar para siempre separado del Padre.
  • 40.
    Ahora estaba comenzandoa experimentar esa separación. Esta fue sólo la primera causa de Su pasión.
  • 41.
    B. Temía queSu naturaleza humana no resistiera el conflicto con la potestad de las tinieblas.
  • 42.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 43.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 44.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 45.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 46.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 47.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 48.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 49.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 50.
    Satanás sabía muybien que esta era Su última oportunidad para derrotar a Jesús. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “El tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían a ser finalmente de Cristo; él mismo seria derribado y desechado. Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder.”
  • 51.
    Jesús también sabíaque: Era la última oportunidad de Satanás y que este recurriría a todo lo que tuviese a su alcance. Tenía que vencer como hombre; que no podía usar Su Divinidad en este conflicto.
  • 52.
    Por lo tanto,temió que Su naturaleza humana no pudiera soportar el conflicto final. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “Sintiendo quebrantada su unidad con el Padre, temía que su naturaleza humana no pudiese soportar el venidero conflicto con las potestades de las tinieblas... Frente a las consecuencias posibles del conflicto, embargaba el alma de Cristo el temor de quedar separada de Dios.”
  • 53.
    Por lo tanto,temió que Su naturaleza humana no pudiera soportar el conflicto final. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “Sintiendo quebrantada su unidad con el Padre, temía que su naturaleza humana no pudiese soportar el venidero conflicto con las potestades de las tinieblas... Frente a las consecuencias posibles del conflicto, embargaba el alma de Cristo el temor de quedar separada de Dios.”
  • 54.
    Por lo tanto,temió que Su naturaleza humana no pudiera soportar el conflicto final. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “Sintiendo quebrantada su unidad con el Padre, temía que su naturaleza humana no pudiese soportar el venidero conflicto con las potestades de las tinieblas... Frente a las consecuencias posibles del conflicto, embargaba el alma de Cristo el temor de quedar separada de Dios.”
  • 55.
    Por lo tanto,temió que Su naturaleza humana no pudiera soportar el conflicto final. El Deseado de todas las gentes, 637:5-638:0 “Sintiendo quebrantada su unidad con el Padre, temía que su naturaleza humana no pudiese soportar el venidero conflicto con las potestades de las tinieblas... Frente a las consecuencias posibles del conflicto, embargaba el alma de Cristo el temor de quedar separada de Dios.”
  • 56.
    C. Sintió lapesada carga del pecado sobre Sí
  • 57.
    La muerte delSeñor, que se aproximaba, no era por enfermedad, ni por edad. Por cuanto el Señor Jesús nunca había pecado, no estaba sujeto a la muerte. Su exposición a la muerte fue un acto voluntario.
  • 58.
    Su muerte seríavicaria: Sustituta. En lugar de.
  • 59.
    Corría el riesgode muerte y se exponía al martirio en lugar de la raza humana, engañada por Satanás.
  • 60.
    Como sustituto dela raza humana: Llevaba nuestras aflicciones y dolores. Isaías 53:4 p.p. “Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores.”
  • 61.
    Como sustituto dela raza humana: Recibió el castigo por el pecado, en sustitución de los seres humanos. vs. 6 “Todos nos descarriamos como ovejas, cada cual se desvió por su camino. Pero el Eterno cargó sobre él el pecado de todos nosotros.”
  • 62.
    Como sustituto dela raza humana: Recibió el castigo por el pecado, en sustitución de los seres humanos. vs. 6 “Todos nos descarriamos como ovejas, cada cual se desvió por su camino. Pero el Eterno cargó sobre él el pecado de todos nosotros.”
  • 63.
    La carga mentalfue tal que quedó exhausto. Lucas 22:43, 44 “43 Entonces apareció un ángel del cielo que lo confortó. 44 En su agonía, oraba más intensamente. Y su sudor fue como grandes gotas de sangre que caían a tierra.”
  • 64.
    La carga mentalfue tal que quedó exhausto. Lucas 22:43, 44 “43 Entonces apareció un ángel del cielo que lo confortó. 44 En su agonía, oraba más intensamente. Y su sudor fue como grandes gotas de sangre que caían a tierra.”
  • 65.
    La carga mentalfue tal que quedó exhausto. Lucas 22:43, 44 “43 Entonces apareció un ángel del cielo que lo confortó. 44 En su agonía, oraba más intensamente. Y su sudor fue como grandes gotas de sangre que caían a tierra.”
  • 66.
    D. Le afectóla ingratitud de los seres humanos
  • 67.
    El Señor sabíaque aún los mismos discípulos oportunamente le iban a abandonar (Juan 16:32 p.p.). Judas le iba a entregar a cambio de unas pocas (30) monedas de plata (Mateo 26:21-25). Pedro le iba a negar, recurriendo a malas palabras y maldiciones (Mateo 26:31-35).
  • 68.
    Y mientras Jesúsoraba intensamente en el huerto, los discípulos indiferentes dormían. Todo esto abrumaba de tristeza Su corazón.
  • 69.
  • 70.
    La posibilidad desalvación para los humanos se logró a un precio muy alto. Jesús lo arriesgó todo. Se dejó martirizar por amor a nosotros.
  • 71.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 72.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 73.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 74.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 75.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 76.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 77.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 78.
    Con Su muerte,y postrer resurrección, aseguró el perdón y la salvación eterna para todo aquel que en Él cree. Juan 3:16, 17 “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él, no perezca, sino tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
  • 79.
    ¡Creamos y pidamosque la promesa se cumpla en nuestro favor!