En nochEbuEna
                A mis ancianos padres


                    Vicente W. Querol
                         (1836–1889)
Un año más en el hogar       Como en el día de la fausta
  paterno                      boda
  Celebramos la fiesta del     O en el que el santo de
  Dios-niño,                   los padres llega,
  Símbolo augusto del          La turba alegre de los
  amor eterno,                 niños juega,
  Cuando cubre los             Y en la ancha sala la
  montes el invierno           familia toda
  Con su manto de armiño.      De noche se congrega.
La roja lumbre de los         A su sobrino, que lo
  troncos brilla                escucha atento,
                                Mi hermana dice el
  Del pequeño dormido           pavoroso cuento,
  en la mejilla,                Y mi otra hermana la
  Que con tímido afán su        canción modula
  madre besa;                   Que, o bien surge
                                vibrante, o bien ondula
  Y se refleja alegre en la     Prolongada en el viento.
  vajilla
  De la dispuesta mesa.
Mi madre tiende las          Pienso que de los días de
  rugosas manos                ventura
  Al nieto que huye por la     Las horas van
  blanda alfombra;             apresurando el paso,
  Hablan de pie mi padre       Y que empaña el
  y mis hermanos,              oriente niebla oscura,
  Mientras yo,                 Cuando aun el rayo
  recatándome en la            trémulo fulgura
  sombra,                      Último del ocaso.
  Pienso en hondos
  arcanos.
¡Padres míos, mi amor!        Vendrá, y las que hoy son
  ¡Cómo envenena                risas y alborozo
  Las breves dichas el          Serán muda aflicción y
  temor del daño!               hondo sollozo.
  Hoy presidís nuestra          No cantará mi hermana,
  modesta cena,                 y mi sobrina
  Pero en el porvenir . . .     No escuchará la historia
  yo sé que un año              peregrina
  Vendrá sin                    Que le da miedo y
  Nochebuena.                   gozo.
No dará nuestro hogar         Blancos cabellos cuya
  rojos destellos               amada hebra
  Sobre el limpio cristal       Es cual corona de laurel
  de la vajilla,                de plata,
  Y, si alguien osa hablar,
  será de aquellos              Mejor que esas coronas
  Que hoy honran nuestra        que celebra
  fiesta tan sencilla           La vil lisonja, la
  Con sus blancos               ignorancia acata,
  cabellos.                     Y el infortunio quiebra.
¡Padres míos, mi amor!     Cada arruga que surca
  Cuando contemplo           ese semblante
  La sublime bondad de       Es del trabajo la
  vuestro rostro,            profunda huella,
  Mi alma a los trances      O fue un dolor de
  de la vida templo,         vuestro pecho amante.
  Y ante esa imagen para     La historia fiel de una
  orar me postro,            época distante
  Cual me postro en el       Puedo leer yo en ella.
  templo.
La historia de los tiempos   Cuando la noche toda en
  sin ventura                  la cansada
  En que luchasteis con        Labor tuvisteis vuestros
  la adversa suerte,           ojos fijos,
  Y en que, tras negras        Y, al venceros el sueño
  horas de amargura,           a la alborada
  Mi madre se sintió más       Fuerzas os dio posar
  noble y pura                 vuestra mirada
  Y mi padre más fuerte.       En los dormidos hijos.
Las lágrimas correr una    ¡Padres míos, mi amor! Mi
  tras una                   alma quisiera
  Con noble orgullo por      Pagaros hoy la que en
  mi faz yo siento,          mi edad primera
  Pensando que hayan         Sufristeis sin gemir,
  sido por fortuna,          lenta agonía,
  Esas honradas manos        Y que cada dolor de
  mi sustento                entonces fuera
  Y esos brazos mi cuna.     Germen de una alegría.
Entonces vuestro mal        Si el vigor juvenil volver de
  curaba el gozo               nuevo
  De ver al hijo               Pudiese a vuestra edad,
  convertirse en mozo,         ¿por qué estas penas?
  Mientras que al verme        Yo os daría mi sangre
  yo en vuestra presencia      de mancebo,
                               Tornando así con ella a
  Siento mi dicha              vuestras venas
  ahogada en el sollozo        Esta vida que os debo.
  De una temida
  ausencia.
Que de tal modo la         Ese plazo fatal, sordo,
  aflicción me embarga       inflexible,
  Pensando en la posible     Miro acercarse con
  despedida,                 profundo espanto,
  Que imagino ha de ser      Y en dudas grita el
  tarea amarga               corazón sensible:
  Llevar la vida, como       «Si aplacar al destino
  inútil carga,              es imposible,
  Después de vuestra         ¿Para qué amarnos
  vida.                      tanto?»
Para estar juntos en la      Pero en tanto, buen Dios,
  vida eterna                  mi mejor palma
  Cuando acabe esta vida       Será que prolonguéis la
  transitoria:                 dulce calma
  Si Dios, que el curso        Que hoy nuestro hogar
  universal gobierna,          en su recinto encierra:
  Nos devuelve en el           Para marchar yo solo
  cielo esta unión tierna,     por la tierra
  Yo no aspiro a más           No hay fuerzas en mi
  gloria.                      alma.

EN NOCHEBUENA- Vicente Querol

  • 1.
    En nochEbuEna A mis ancianos padres Vicente W. Querol (1836–1889)
  • 2.
    Un año másen el hogar Como en el día de la fausta paterno boda Celebramos la fiesta del O en el que el santo de Dios-niño, los padres llega, Símbolo augusto del La turba alegre de los amor eterno, niños juega, Cuando cubre los Y en la ancha sala la montes el invierno familia toda Con su manto de armiño. De noche se congrega.
  • 3.
    La roja lumbrede los A su sobrino, que lo troncos brilla escucha atento, Mi hermana dice el Del pequeño dormido pavoroso cuento, en la mejilla, Y mi otra hermana la Que con tímido afán su canción modula madre besa; Que, o bien surge vibrante, o bien ondula Y se refleja alegre en la Prolongada en el viento. vajilla De la dispuesta mesa.
  • 4.
    Mi madre tiendelas Pienso que de los días de rugosas manos ventura Al nieto que huye por la Las horas van blanda alfombra; apresurando el paso, Hablan de pie mi padre Y que empaña el y mis hermanos, oriente niebla oscura, Mientras yo, Cuando aun el rayo recatándome en la trémulo fulgura sombra, Último del ocaso. Pienso en hondos arcanos.
  • 5.
    ¡Padres míos, miamor! Vendrá, y las que hoy son ¡Cómo envenena risas y alborozo Las breves dichas el Serán muda aflicción y temor del daño! hondo sollozo. Hoy presidís nuestra No cantará mi hermana, modesta cena, y mi sobrina Pero en el porvenir . . . No escuchará la historia yo sé que un año peregrina Vendrá sin Que le da miedo y Nochebuena. gozo.
  • 6.
    No dará nuestrohogar Blancos cabellos cuya rojos destellos amada hebra Sobre el limpio cristal Es cual corona de laurel de la vajilla, de plata, Y, si alguien osa hablar, será de aquellos Mejor que esas coronas Que hoy honran nuestra que celebra fiesta tan sencilla La vil lisonja, la Con sus blancos ignorancia acata, cabellos. Y el infortunio quiebra.
  • 7.
    ¡Padres míos, miamor! Cada arruga que surca Cuando contemplo ese semblante La sublime bondad de Es del trabajo la vuestro rostro, profunda huella, Mi alma a los trances O fue un dolor de de la vida templo, vuestro pecho amante. Y ante esa imagen para La historia fiel de una orar me postro, época distante Cual me postro en el Puedo leer yo en ella. templo.
  • 8.
    La historia delos tiempos Cuando la noche toda en sin ventura la cansada En que luchasteis con Labor tuvisteis vuestros la adversa suerte, ojos fijos, Y en que, tras negras Y, al venceros el sueño horas de amargura, a la alborada Mi madre se sintió más Fuerzas os dio posar noble y pura vuestra mirada Y mi padre más fuerte. En los dormidos hijos.
  • 9.
    Las lágrimas correruna ¡Padres míos, mi amor! Mi tras una alma quisiera Con noble orgullo por Pagaros hoy la que en mi faz yo siento, mi edad primera Pensando que hayan Sufristeis sin gemir, sido por fortuna, lenta agonía, Esas honradas manos Y que cada dolor de mi sustento entonces fuera Y esos brazos mi cuna. Germen de una alegría.
  • 10.
    Entonces vuestro mal Si el vigor juvenil volver de curaba el gozo nuevo De ver al hijo Pudiese a vuestra edad, convertirse en mozo, ¿por qué estas penas? Mientras que al verme Yo os daría mi sangre yo en vuestra presencia de mancebo, Tornando así con ella a Siento mi dicha vuestras venas ahogada en el sollozo Esta vida que os debo. De una temida ausencia.
  • 11.
    Que de talmodo la Ese plazo fatal, sordo, aflicción me embarga inflexible, Pensando en la posible Miro acercarse con despedida, profundo espanto, Que imagino ha de ser Y en dudas grita el tarea amarga corazón sensible: Llevar la vida, como «Si aplacar al destino inútil carga, es imposible, Después de vuestra ¿Para qué amarnos vida. tanto?»
  • 12.
    Para estar juntosen la Pero en tanto, buen Dios, vida eterna mi mejor palma Cuando acabe esta vida Será que prolonguéis la transitoria: dulce calma Si Dios, que el curso Que hoy nuestro hogar universal gobierna, en su recinto encierra: Nos devuelve en el Para marchar yo solo cielo esta unión tierna, por la tierra Yo no aspiro a más No hay fuerzas en mi gloria. alma.