1) El documento discute varios títulos bíblicos usados para referirse a Dios en el Antiguo Testamento, incluyendo Elohim, El Shaddai, y Jehová.
2) Explica que aunque estos títulos indicaban a Jesucristo, solo hay un nombre de Dios, que es Jesucristo, como se revela en el Nuevo Testamento.
3) El autor concluye instando a los lectores a leer la Biblia para creer, entender y practicar la fe, ya que esto es muy necesario.