El documento detalla varias especies invasoras en Canarias, incluyendo la ardilla moruna, el gato doméstico y el erizo moruno, que afectan negativamente la vegetación nativa y la fauna local. Cada especie presenta características de distribución, modos de introducción y un impacto específico en el ecosistema, como alteraciones en la estructura del hábitat y competencia con especies endémicas. También se mencionan plantas invasoras como la caña común y el rabogato, que producen cambios en el régimen hidrológico y la dinámica de especies nativas.