Las especies alóctonas, también conocidas como invasoras, son organismos introducidos fuera de su hábitat natural que causan daños significativos al medio ambiente y a otras especies, incluyendo extinciones. Ejemplos notables incluyen la trucha Oncorhynchus mykiss, el alga Caulerpa taxifolia y el eucalipto, todos los cuales afectan negativamente los ecosistemas y los recursos hídricos. Estas especies pueden causar pérdida de biodiversidad, alteraciones ecológicas y desplazamiento de especies nativas, lo que resalta la necesidad de gestionar su introducción y proliferación.