El documento critica el concepto de "desarrollo" promovido por países del norte y las instituciones internacionales, señalando que en realidad ha sido una forma de neocolonialismo que ha empobrecido a los países del sur y concentrado la riqueza en unos pocos. Plantea la necesidad de cuestionar conceptos como pobreza, riqueza y calidad de vida, y buscar alternativas al modelo económico actual basado en el crecimiento infinito.