El documento examina la relación entre el petróleo, el territorio y el agua, destacando cómo las políticas públicas y la acción de las empresas afectan a las comunidades y su entorno. Se discuten procesos de conflicto, resistencia y la pérdida de derechos territoriales, subrayando la exposición de comunidades a la contaminación y la marginalización. También se describe el impacto del control corporativo en el uso de recursos y la vida social de los pueblos, así como las luchas contra los efectos nocivos de la explotación petrolera.