Las compañías petroleras han explotado de forma irresponsable los recursos de la Amazonía ecuatoriana durante décadas, causando graves daños ambientales, culturales y sociales. Los pueblos indígenas se han resistido valientemente a esta destrucción de su territorio y forma de vida tradicional, pero sus protestas a menudo son ignoradas o reprimidas con violencia. A pesar de los desafíos, continúan luchando por proteger su tierra y cultura.