Este documento habla sobre cómo las decisiones y dinámicas familiares del pasado afectan el presente y futuro de las generaciones siguientes a menos que se rompa el poder del pasado. Explica que nuestra familia determina cómo nos relacionamos y vemos la vida, y que debemos reconocer los patrones familiares que nos afectan para poder sanar con la ayuda de Dios, la iglesia, un mentor y consejero.