Este documento trata sobre la importancia de conocerse a sí mismo para poder conocer a Dios. Argumenta que el conocimiento propio está relacionado con la relación con Dios y cita Efesios 4:22-24 sobre renovar la mente y el espíritu. Explica que las emociones son útiles para conectarse con los demás y entenderse a uno mismo, pero que la enfermedad espiritual viene de desconectar los sentimientos de Dios. Alienta a identificar, expresar y canalizar las emociones, y a reflexionar