El documento aborda los síntomas de una espiritualidad emocionalmente enferma, destacando cómo las heridas del pasado y patrones de comportamiento negativos impactan la vida espiritual y emocional de los individuos. Se identifican diez síntomas principales, como usar a Dios para evadir problemas y vivir una vida separada entre lo secular y lo sagrado. La obra enfatiza la necesidad de enfrentar y sanar estas heridas para lograr una mayor madurez emocional y espiritual.