Este documento describe la tradición católica de la Lectio Divina, una práctica de lectura orante de la Biblia. Explica que la Lectio Divina implica leer, meditar, orar, contemplar y comprometerse con las Escrituras para encontrar a Dios. También cita a San Jerónimo diciendo que ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo, y describe cómo Benedicto XVI creía que la Lectio Divina podría inspirar una nueva primavera espiritual en la Iglesia.